LA DIVERSIDAD DE LAS DANZAS ESPAÑOLAS

Posiblemente haya en España un millar de danzas o bailes distintos. Sólo en Cataluña se bailaban hace cien años más de dos centenares. En la región del Penadés, por ejemplo, llegó a recoger un erudito veinticinco bailes diferentes.

Con las naturales limitaciones que ha de tener una afirmación semejante, podría decirse que las danzas del Este de España son ceremoniosas y delicadas; las del Mediodía, vivas y valientes; las del Norte, en particular las conservadas desde el Ebro hasta los Pirineos, de aire guerrero y militar. Los especialistas tienen a estas danzas como herencias de las primitivas propias de las civilizaciones ibérica y griega, y supervivencias de danzas ancestrales bailadas dentro del total de un rito en homenaje a los guerreros muertos. Y en las de sabor religioso hay siempre un aire primitivo que las liga con antiquísimos y desaparecidos cultos a poderosos dioses paganos.

En Asturias y Galicia los bailes populares se acompañan con tamboril y gaita. En Andalucía, con castañuelas. En Vizcaya, con pandero y txistu. En Valencia, con dulzaina. En Cataluña, con la cobla, orquesta elemental con tiples, tenores, flaviol y tamboril. Y en gran parte de España, con la guitarra, instrumento nacional, con categoría de universalidad.

Entre los bailes españoles (cada uno con su peculiar música) destacan la muñeira, la sardana, el chotis, las sevillanas, las diversas jotas y varios estilos relacionados con el flamenco.

ANDALUCÍA

Andalucía es el gran enigma. Y toda ella está en sus danzas...

SEVILLANAS

Las sevillanas se cantan y se bailan. Su copla es una seguidilla que expresa la alegría, la belleza, de la Andalucía del Guadalquivir. Son un cante y un baile propios de fiestas y romerías, que casi exige un paisaje con jacas enjaezadas, mujeres con el vestido de faralaes, hombres con chaquetilla corta y calzón de montar. Las más famosas son las que se cantan y bailan en Sevilla y Córdoba, Málaga y Lucena y Montilla.

ALEGRíAS (Cádiz)

El cante y el baile por alegrías son pilares fundamentales del folklore gaditano. En su temática, las coplas son siempre alegres, festivas, piropos llenos de gracia. No es un baile gitano, pero los gitanos le ponen una gracia especial, un duende.

"EL ROBAO" (Fandango de Baza-Granada)

Es un fandango barroco, complicado, característico de la comarca de Baza. "El robao" se acompaña con guitarras y bandurrias, y la indumentaria de los danzantes -mujeres y hombres- es de una extraordinaria riqueza plástica.

JOTILLA DE VILLANUEVA DE CÓRDOBA

Esta jota no es sino un fandango, con raíces en antiguos bailes gitanos no andaluces. Por eso, quizás, no hay jotas en la Andalucía "flamenca" y las hay en Aragón y en Valencia, en Cataluña y Navarra, en Baleares y en Extremadura...

VERDIALES VELEÑOS (Málaga)

Es un baile campero, nocturno y antiguo. En la noche de Vélez-Málaga, víspera de la fiesta de Nuestra Señora de la Victoria, los verdiales veleños sirven de enlace y de compás entre el fin de la vendimia y la devoción a la Virgen María.

PAÍS VASCO

En el Norte de España, en el vértice del golfo de Vizcaya, en las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, todo el folklore vasco es como un arco iris…

ROMERíA VASCA

Es en las romerías cuando el txistu y el tamboril -¡curiosa coincidencia con el tamboril y la flauta de la romería andaluza!- acompañan una rica mezcolanza de jotas vascas, en la que hombres y mujeres compiten en alegría y destreza. Contribuye a la plástica de esta danza la singular geografía, los paisajes altos, verdes, arbolados y a veces rematados por un pico pétreo que parece una lanza que buscara el cielo para clavarse en él.

SAN MIGUEL DE ARRETXINAGA (San Sebastián)

Al Arcángel San Miguel, príncipe de la milicias celestiales, está dedicada desde tiempo inmemorial la Ermita de Arretxinaga. En el atrio, en las festividades del Corpus y de San Miguel, un grupo de danzantes interpreta plásticamente lo que pudo ser en el gran momento la lucha tremenda y decisiva, la rebelión de los ángeles y su derrota por los leales capitaneados por el Arcángel. El Príncipe de la Luz y El Príncipe de las tinieblas frente a frente. El blanco de la indumentaria de los danzantes -mujeres y hombres- se quema con el brochazo violento de las fajas de color y -como siempre en el País Vasco- el txistu y el tamboril acompañan esta danza religiosa, una de las más antiguas y bellas de España.

ARIÑ ARIÑ... (Bilbao)

Antigua, bella, emocionante y popular. Por parejas, forman un círculo, con avances y retrocesos que ponen a prueba la fortaleza física, la gracia danzante, la alegría natural y el sentido del ritmo. El "ariñ ariñ..." es una verdadera danza de romería, sin complicaciones, sin otro significado que no sea el eterno, desde que el hombre es hombre, de divertirse al aire libre, con la Naturaleza por testigo.

GALICIA

Durante siglos, Santiago de Compostela ha sido vértice de un triángulo que asentaba su base en Jerusalén y Roma. Por eso toda Galicia está cruzada de caminos de peregrinación, que han sido pisados por gente llegada de todos los confines del mundo. La tierra gallega tiene huellas celtas, de la administración romana, de suevos, visigodos, árabes... Y de todo hay eco en la música, la danza y la canción gallegas.

MUÑEIRA MARIÑANA (La Coruña)

Sobre su origen hay muchas teorías, aunque todas estén de acuerdo en asignarle reminiscencias de danzas rituales griegas, si bien hay muchos folkloristas que piensan si los griegos no asimilarían a su vez antiquísimas danzas celtas, y se basan para pensar esto, en que también en Irlanda se baila el "trivanau" de evidente origen céltico, y muy semejante a la muñeira. "Muñeira" es la versión gallega del vocablo castellano "molinera". El baile se acompaña con gaita, por supuesto, y de vez en vez se rompe la copla con los aturuxos, gritos de alegría que animan el baile. La muñeira se baila al compás de seis por ocho, en tiempo de rigodón.

DANZA DE DAMAS Y GALANES (La Coruña)

Esta es una danza de indudable origen religioso. Un grupo integrado por cuatro damas, ocho galanes y un guía son los intérpretes. Como es natural, les acompañan la gaita y el tamboril. En la festividad de la Asunción de la Virgen, el pueblecito gallego de Santa Cristina de Lavadores es el escenario de esta curiosa y bellísima danza. Damas y galanes, con el guía, salen del templo de espaldas, es decir, cara al altar, y una vez en el atrio interpretan el baile. Hay en la mímica de los danzantes una serie de reverencias y saludos, que hacen que el conjunto alcance matices de majestuosidad. No es un baile de alegría, sino de respeto, de serenidad, de oración sin duda.

CANARIAS

El folklore de las islas Canarias es riquísimo, sugestivo, inquietante en ocasiones. El guanche primitivo, el español que llegó luego, la inminencia de América a partir del descubrimiento y la conquista, todos tienen un eco en el folklore canario. Las folías, las isas, el tango herreño, la danza antigua de Hermigua, todas las expresiones populares de las islas, tienen siempre en el horizonte la silueta del pico del Teide, dios poderoso que durante siglos ha representado para los canarios el fuego y la destrucción.

ISAS CANARIAS

De gran belleza, languidez y melancolía, acompañada por el timple, pequeño guitarrillo de sonido muy particular, la isa es una danza canaria, que alguien ha llamado "la jota del Atlántico". Las coplas con que se anima el baile suelen tener letras de amor. La rica policromía de la indumentaria femenina y el severo color de la masculina acrecientan el encanto de esta danza. Es característica de todas las islas del archipiélago y puede decirse que con la folía, la isa es, el cante y el baile más popular.

DANZA ANTIGUA DE HERMIGUA

Hermigua, una de las zonas más hermosas de la isla de Gomera, ofrece esta danza antigua y misteriosa, de origen religioso y guerrero, acompañada del tambor y del repiqueteo característico de las chácaras, especie de castañuela grande, propia del folklore gomero.

TANGO HERREÑO (Isla de Hierro)

La isla de Hierro pertenece a la provincia de Santa Cruz de Tenerife. En su folklore destaca este tango herreño por su antiguedad, su tipismo, la extraña salida del acompañamiento y su dificilísima ejecución. Su origen se remonta a los primitivos guanches, que se acompañaban con tambores pequeños y flautas de caña, o sencillamente, con el rítmico sonido que conseguían con la boca y las manos. Los movimientos son rápidos y cortos, y en la danza el hombre trata de cautivar a su pareja femenina.

BALEARES

Mallorca, Menorca, Ibiza, Formentera, Cabrera, Dragonera, Conejera... y un centenar de islotes sin más habitantes que los pájaros, forman las islas Baleares. Desde siempre, el archipiélago ha sido considerado como islas de los pinos (Ibiza y Formentera), las "pithiusas" griegas, y las "gimnesias" o islas de los hombres desnudos (Mallorca y Menorca). Junto a todas sus bellezas tiene un lugar destacado su folklore, con sabor de viejas danzas ancestrales, de ritos milenarios, de inquietantes interpretaciones del amor y de la muerte. Sencilla y bella es la indumentaria de las mujeres baleares, y como un símbolo mediterráneo, la guitarra está presente en las fiestas y las romerías.

BOLERO VIEJO O PARADO (Valldemosa)

El bolero es una derivación lenta de la seguidilla. El mallorquín es mundialmente famoso. Este bolero de Valldemosa es quizás el más popular en las islas Baleares, y su denominación de "parado" le viene del final brusco, que contrasta con la suave cadencia de su ritmo. Se acompaña con violines, guitarras, castañuelas y el peculiar triángulo, instrumento tan elemental como popular en España. El bolero de Valldemosa tiene un aire señorial y distinguido, distinto de otros boleros más cercanos a los ritmos populares.

SA LLARGA Y SA CURTA (Ibiza)

Estas son las dos danzas típicas de la isla de Ibiza: la larga y la corta, diferencia que consiste en la mayor o menor vivacidad del ritmo. El acompañamiento se hace con tamboril, flauta y castañuelas. La característica fundamental de estas danzas está en el simbolismo de las actitudes que adoptan el hombre y la mujer. Ésta baila con suavidad, casi sin moverse, mientras el hombre se esfuerza en demostrar su agilidad, su destreza, siempre de cara a su pareja, sin darle la espalda. Estas dos danzas son propias de las fiestas mayores y de los acontecimientos familiares, principalmente las bodas.

S'ESCANDALARI (Ibiza)

Esta danza tiene un clarísimo origen campesino. Antiguamente servía para expresar con alegría el fervor de los agricultores al final de las faenas de labranÉza y recolección: la siega, la vendimia, la recogida de la aceituna... En castellano significa "escandaloso", tomando el escándalo no en sentido peyorativo, sino en el bueno de bulla y jolgorio. Posiblemente sea una de las danzas más antiguas del folklore español, y una de las más alegres, vistosas y coloristas.

CASTILLA - LA MANCHA

El primer y más característico rasgo geográfico de Castilla - La Mancha es la alternancia, y confluencia a la vez, de elementos físicos y humanos que delimitan una región de caracteres geográficos imprecisos. Así, desde un punto de vista físico, Castilla - La Mancha ocupa la submeseta meridional, pero no toda, pues excluye a Madrid y Extremadura. Desde un punto de vista histórico se corresponde con "Castilla la Nueva", pero sin Madrid y con Albacete. Y desde un punto de vista geográfico en general, la región se articula en torno a La Mancha, la gran llanura meseteña, de grandes pueblos y acusada personalidad, a la que se ha añadido una Guadalajara excéntrica, de alcarrias, sierras y altos páramos, y de escasa población repartida en pequeños pueblos.

DANZANTES Y PECADOS (Camuñas (Toledo)

Danza eucarística típica de Camuñas (Toledo). Posiblemente se trate de la supervivencia de una antiquísima danza pagana, que fue asimilada por el cristianismo. Los danzantes van ante la Eucaristía, llevando los símbolos e instrumentos de la Pasión del Señor, y con las caras tapadas con unas extrañas caretas. Uno de los penitentes golpea con una especie de mazo en una madera y produce un rítmico sonido al que acompasa la danza. Es una danza de gran vistosidad y de mucho colorido.

DANZA DEL PALOTEO Y EL CORDÓN A LA VIRGEN DE LA PIEDAD

Es un baile muy interesante de La Mancha toledana.

Para bailar esta danza se necesitan ocho danzantes y un muchacho, llamado el rabozorra, quien va danzando en medio de todos con un látigo en la mano. Esta danza se baila de la forma siguiente:

Se colocan los danzantes en dos filas, de frente, y al compás de la melodía, bailan la danza del paloteo, marcando el ritmo con las castañetas y con los golpes de los palillos. Durante la misma, se cambian de paso, una fila con otra, haciendo diversos ejercicios rítmicos, siempre al compás del tambor y la dulzaina.

Terminada esta danza, sigue otra vez la de carrera, por diversas calles del pueblo, hasta el momento en que tiene lugar la típica danza del cordón, que consiste en poner un palo en el centro, con ocho cintas de colores, unidas al dedo corazón de la mano de los danzantes, los cuales, mudándose unos con otros, van tejiendo un cordón, de donde proviene la danza del mismo nombre.

Finalizada esta danza, recogen el palo y siguen bailando, por las callejuelas y plazas del pueblo, la danza de la carrera. DANZA DEL CORDÓN, DE LA CARRERA Y DEL PALOTEO AL CRISTO DE LA VIGA (Villacañas (Toledo))

Esta danza, o danzas, del pueblo de Villacañas (Toledo) en honor del Cristo de la Viga, es la más típica y original de todas las que se celebran en La Mancha toledana. Empiezan el día 27 de abril, y continúan el 28, 29 y 1 de mayo. Los tres primeros días tienen lugar ante las puertas del mayordomo, que sostiene en sus manos un cetro con el Cristo de la Viga, al que hacen una reverencia arrodillados todos los danzantes, diciéndole a continuación todos los dichos o súplicas.

El día 30 por la mañana también actúan frente a la ermita de la Purísima Concepción, y por la tarde recorren las calles y plazuelas del pueblo.

Sin embargo, la fiesta mayor tiene lugar el día uno de mayo. A las diez de la mañana, durante la Misa, que se celebra en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, los danzantes bailan ante el Cristo de la Viga la danza que tiene su mismo nombre. Finalizada la Misa, hacen lo propio ante el edificio del Ayuntamiento, en presencia de todas las autoridades.

Los danzantes son ocho, más el de la porra o director. Van vestidos con una enagua blanca, bordada, rodeada de una banda encarnada, y turbante en la cabeza, con zapatillas blancas, adornadas y medias también blancas, llevando en las manos las castañetas. El de la porra lleva pantalón corto, estrecho, encarnado, y chaleco también estrecho, con turbante en la cabeza y en la mano una muñeca de medio metro vestida con el color de la ropa que lleva el Cristo. Siempre va el primero y por eso le llaman el director de la danza.

La danza del cordón al Cristo de la Viga consiste en poner un palo clavado, o sujeto en el suelo por un hombre, con ocho cintas de distinto color. Cada danzante, al compás de la melodía, coge una de ellas y se cruza con el siguiente, haciendo puente. Al terminar, como se han cruzado ya todos los danzantes, queda hecho en el palo un dibujo de la forma de un cordón, quedando cubierto el palo con todas las cintas.

Finalizada la danza del cordón, los danzantes siguen interpretando por las calles la danza de la carrera, hasta dejar el Cristo en la Parroquia, sin dejar de bailar, ante el altar mayor, la danza del paloteo. Esta danza consiste en ir brincando ante el Cristo, al compás de la música, con acompañamiento de la gaita y tamboril, durante la cual los danzantes siguen marcando el mismo ritmo con los palillos.

DANZA DE LOS DIABLOS EN HUETE (Cuenca)

El historial de esta danza es antiquísimo. La danza de los diablos se inicia, generalmente, con tres parejas de cuatro mujeres u hombres, vestidos con refajos de colores, blusa blanca, pañuelo o mantón pequeño y delantal negro, con pañoleta blanca sobre la cabeza, medias blancas, bastas, con dibujos, alpargatas blancas con cintas rojas, y colocándose las danzantes de frente, con palos y cadenas. El traje de diablo es de lienzo color caña, con unas culebras pintadas, faja colorada y una canana o cinto de cuero bordado; lleva la chaqueta igual que los pantalones, pañoleta de tul blanca en los hombros y el pico atrás, poniéndose encima de la cabeza una montera con flores y relicarios, lazos y cintas de adorno y sostenido el palo en la mano derecha, para sujetar la cadena, que lleva colgada en la canana, con la mano izquierda.

A continuación tienen lugar las Loas de los diablos, en honor de San Juan Bautista, Patrón del barrio de Atienza.

PROVINCIA DE CIUDAD REAL

La provincia de Ciudad Real es una zona fronteriza entre Andalucía y Extremadura, y su historia y tradiciones rememoran un pasado inmerso en la pluralidad de culturas que la han ido configurando y fortaleciendo.

Entre otros, los bailes más característicos son: las seguidillas manchegas, las torrás, jotillas, fandangos y boleros.

Las seguidillas tienen diferentes formas de expresión. Según la opinión generalizada, donde mejor y con más gracia se bailan es en Ciudad Real y La Solana. El movimiento del baile de las seguidillas manchegas es muy vivo por el ritmo del cuerpo, brazos y pies. Estos últimos se mueven en alternancia rápida, pisando de tacón y puntillas.

El fandango manchego (que tiene sus variantes en las rondeñas y malagueñas) es muy similar al fandango bailado en Andalucía. Los fandangos manchegos se suelen bailar por varias parejas próximas unas a otras, colocándose los hombres junto a las mujeres.

Las torrás se bailan en algunos pueblos de la provincia (Ciudad Real, Daimiel, Villahermosa...). Es una variante de la seguilla, pero más animada, alegre y graciosa. Los bailarines se colocan en filas.

El bolero es un baile de gran riqueza lírica y plástica. Tiene tres tiempos y se baila generalmente en conjunto, formado por ocho parejas, hombres y mujeres.

Las jotillas o jotas manchegas tienen diferentes estilos, según las comarcas y las disposiciones de los bailarines. Generalmente se colocan los bailadores de frente, mirando uno al derecho y otro al izquierdo, con el brazo extendido hacia abajo y el izquierdo apoyado en la cintura.

Son también de destacar las danzas del Corpus Christi de Villanueva de la Fuente y Porzuna, donde los danzantes bailan avanzando de espaldas dando siempre vistas al Señor. También sobresale la danza de ánimas de Albadalejo, en Carnaval.

EXTREMADURA

La existencia de tres Extremaduras, la Alta, la Central y la Meridional, da una gran variedad a su folklore. La primera cruzada por los valles de Plasencia, de la Vera, de Gata, de Eljas y de Val de Arrago, con las Hurdes. La Central con las sierras de Guadalupe, de Montánchez y de San Pedro, el Tajo y las comarcas de las Villuercas, la Siberia extremeña y los bosques de robles, encinas y alcornoques. La Meridional, al sur del Guadiana, con los valles de La Serena, la tierra de Barros, las llanuras y sus rebaños trashumantes.

DANZAS DE MONTEHERMOSO

Hay tres danzas típicas de Montehermoso: el "Quita y pon", el "Son brincao" y "La punta y el pie". Son bailes muy vivos, pero con una característica curiosa que los distingue de otros también populares, incluso de la misma región, y es que los brazos de los danzantes adoptan posturas que dan al cuerpo cierta apariencia de rigidez. Por supuesto, la ocasión del baile es cualquier día de fiesta o cualquier circunstancia alegre familiar, pero principalmente la festividad del Patrono, San Bartolomé.

BAILE DEL CANDIL (Olivenza)

Típico en Olivenza, en la provincia de Badajoz, cerca de la frontera con Portugal. Los especialistas ven en el "Baile del candil" influencias del folklore portugués. Todos los presentes en la fiesta acompasan el baile con palmas y golpes. Las parejas forman círculos mientras bailan, y el ritmo se va haciendo más vivo, hasta el final que se adorna con un alegre taconeo.

ARAGÓN

En líneas generales, Aragón es un amplio valle con el río Ebro como eje y rodeado de agrestes montañas. Desde las altas montañas pirenaicas bajan los grandes valles de Aragón: Benasque, Bujaruelo, Gistain, Bielsa, Tena, Canfranc, Ansó, Hecho... Las cordilleras aragonesas tienen picos famosos: la Maladeta y el Aneto, por ejemplo, y algunas comarcas son muy conocidas: Los Llanos de la Violada, Las Cinco Villas, Las Bárdenas, Los Monegros, Desierto de Calanda, Caspe... Hay un Alto Aragón y un Bajo Aragón, con tierras ricas, menos ricas y hasta pobres... Y en todas partes, está la jota, la copla y el baile, la guitarra y las castañuelas.

LA JOTA (Aragón)

La jota es una de las danzas populares de España más originales y atractivas. Es también, al mismo tiempo, la que mayor difusión alcanza en la Península, siendo rara la región en donde no se baile, asumiendo formas que de zona a zona varían más o menos.

Nada concreto o seguro se sabe respecto de su origen; los documentos históricos más firmes que de la jota hacen mención datan del siglo XVII, pudiéndose creer, por lo tanto, que fuese hacia los comienzos de ese siglo, o no mucho más antes, cuando cristalizase en la forma, siquiera aproximada, con que hoy la conocemos.

CANTABRIA

La contraposición entre la costa del mar Cantábrico y el interior constituye el elemento fundamental que da carácter a Cantabria. Una estrecha faja de tierras costeras, con una altitud que no suele sobrepasar los 200 metros, con una anchura inferior a los 10 Km., forma la fachada marítima de la provincia: La Marina. Hacia el sur, separadas de La Marina por una larga, abrupta y constante barrera, se extienden las montañas. La mayor parte de Cantabria corresponde a este interior montañoso formado por un conjunto de valles profundos.

ROMANCE DEL CONDE DE LARA (Santander)

Es una danza interesantísima. Según don Ramón Menéndez Pidal, se trata de una supervivencia de alguna danza cortesana medieval con una ejecución muy ceremoniosa en la que los hombres van rindiéndose al paso de las mujeres y que el pueblo ha sabido recoger y conservar con transformaciones de origen popular. Las melodías son claras y alegres. Los mozos bailan vivamente un paso de picayo de mucha agilidad, inclinándose con reverencia al paso de las mozas.

CATALUÑA

Entre Aragón y el Mediterráneo con los Pirineos al norte, está Cataluña. La tierra catalana refleja en su folklore tanto la unidad como la variedad. Desde la Costa Brava, por ejemplo, hasta la Sierra de Cadí hay más de dos mil quinientos metros de diferencia en altura, y el paisaje arriba es por supuesto muy diferente del paisaje mediterráneo, y también son diferentes los bailes y las canciones. Dicen los especialistas que todo el folklore catalán tiene un denominador común: su origen cortesano, culto. Y el instrumental: la cobla, conjunto musical con sus tenoras y su flaviol. Hay en las danzas catalanas un tono general de galantería y una belleza suave y luminosa, que se acrecienta con el bello colorido de la indumentaria, especialmente la femenina.

LA SARDANA

Es uno de los grandes bailes españoles, oriundo del Ampurdán y extendido por toda Cataluña. Se baila en círculo por mujeres y hombres. Todos los tratadistas coinciden en que se trata de un baile antiquísimo, tal vez de origen griego, como casi todos los bailes catalanes. Creen que la sardana es reminiscencia de antiquísimas danzas de un culto al Sol, propio de los hombres prehistóricos de aquellas tierras. No todas las sardanas que se bailan en la actualidad son idénticas, variando, aunque no en lo fundamental, de una a otra comarca. Antiguamente había una denominada corta o ampurdanesa, que ahora esta casi olvidada.

LA MOIXIGANGA (Sitges)

Es una danza ritual, sin duda. Más que una danza propiamente dicha, es una serie de cuadros plásticos, representativos de diversos misterios de la Pasión del Señor, fundamentalmente cuatro: la Coronación de Espinas, el Calvario, el Descendimiento (Mare de Déu) y el Sepulcro (Sant Sepulcre). Los danzantes representan cuando bailan y cuando componen los cuadros plásticos a los personajes de la Pasión: sayones, ladrones crucificados junto a Jesús, la Virgen, San Juan. Antiguamente esta representación tenía lugar en la Fiesta Mayor, y como en todo el folklore catalán, a sus peculiares características de sabor religioso une las tradicionales de la elegancia y la dulzura en los movimientos. La indumentaria es muy singular, y en algunos cuadros y movimientos vuelven a aparecer la agilidad lindante con la acrobacia, que tanto se halla en el folklore catalán.

JOTA FOGUEADA (Tarragona)

Baile típico en las fiestas de San Antón, San Jaime y la que llaman Mayor. Hombres y mujeres entran en la plaza por parejas. Lo de la fogueada tiene su razón y su explicación: los muchachos llevan en la faja cohetes, que llaman truenos, y encendiéndoles la mecha los dejan escapar por el suelo, con el consiguiente susto de las mujeres, que llevan las faldas mojadas para que no se les quemen. Como en todas las manifestaciones folklóricas en que la pólvora tiene papel importante, hay que pensar en el origen árabe de esta jota. Antiguamente, en el centro de la plaza se colocaba un tronco de árbol y en él ardían las antorchas que iluminaban la fiesta. Lo del árbol, alrededor del cual se baila, sugiere un primer origen fálico, ritual y campesino. La indumentaria es sencilla, pero muy vistosa. El acompañamiento se hace con gaita y tamboril, y los bailarines necesitan poseer unas excepcionales condiciones físicas, que, en algunos virtuosos de la jota fogueada, linda con lo acrobático, como un alarde de posibilidades y de ingenio coreográfico, especialmente en los hombres.

ASTURIAS

Asturias se abre al mar, pero una cadena montañosa, áspera y elevada, la separa del resto de la Península. Su topografía es enmarañada, las montañas alcanzan más de dos mil metros de altitud, las comunicaciones son difíciles a través de ellas, y los que viajan conocen los puertos montañeros de Leitariegos, de Pajares, de Piedrafita, de San Isidro y muchos más, que en los grandes temporales de nieve cierran el paso a los caminantes. Entre la alta montaña y la costa hay una gran diferencia y, lógicamente, el folklore la acusa también. No es la misma una fiesta popular en Castropol, Navia, Luarca o Pravia, que en Peña Vieja y en Naranco de Bulnes, ni en Llanes, Villaviciosa o Avilés, y las aldeas lejanas donde los campesinos todavía hablan en bable. Dicen los folkloristas que en Asturias se hallan más danzas y canciones de indudable origen en primitivas canciones y danzas que en otras regiones españolas, quizás porque los puertos de montaña han sido durante siglos una barrera infranqueable y defensora contra novedades.

EL CORRI-CORRI

Estamos ante una danza antiquísima, auténticamente primitiva, de origen tribal. Seis u ocho doncellas son cortejadas por un solo hombre, el bailín. Suavemente, la cabeza inclinada, el busto erguido a veces, con un ramo de oliva en la mano, las mozas se dejan querer. Alardeando de facultades físicas, con pasos complicados, acrobáticos, el hombre baila y baila hasta que se decide por una de las muchachas y la elige, y con la elección acaba el baile. Seguramente el bailín representa al jefe de la tribu, acaso al guerrero victorioso, a quien se le concede el privilegio de elegir la más hermosa de las mujeres del poblado. La rama de oliva seria el símbolo de la fecundidad femenina.

EL PERICOTE

Originario de Llanes, éste es uno de los bailes más antiguos de España. Hay quien hace descender este baile directamente de antiquísimas danzas del periodo Neolítico. Bailan cuatro hombres con ocho muchachas. Ellos con pasos muy complicados, trenzando los pies, avanzan como cortejando, mientras ellas giran rítmicamente a derecha e izquierda como si coquetearan. Este juego del quiero y no quiero se repite dos veces, y a la tercera, cuando los hombres avanzan, las mujeres ceden al requerimiento y empieza el baile propiamente dicho. Es muy espectacular.

MURCIA

Todo el folklore murciano, especialmente las danzas y las canciones, tienen el brillo, la luz y la alegría del ambiente geográfico y del humano carácter de la provincia. En una palabra, todo en Murcia tiene un aire mediterráneo, un aire inconfundible de proximidad al Mare Nostrum de siempre. La indumentaria es de una belleza sorprendente, sin ostentosas exageraciones, dentro de una línea de gracia muy meridional. Por supuesto, la Comunidad Valenciana, Castilla - La Mancha y Andalucía, que se tocan con Murcia, han influido en sus danzas y en sus canciones, pero por la misma razón, Murcia ha influido en las de las comarcas vecinas.

LA PARRANDA (Murcia)

Baile típico y popular de la huerta murciana. Es elegante, alegre y vistoso. Consta de tres coplas y un estribillo, acabando con lo que llaman retal o cadencia final. Se acompaña con castañuelas o pitos, es decir, chasqueando los dedos pulgar y corazón de cada mano, y se acompasa con guitarras, bandurrias y hasta violines. Comienza la fiesta con una especie de pantomima o invitación, mientras cada hombre busca su pareja entre las mujeres. Cuando todos la han encontrado empieza la parranda propiamente dicha, es decir, la fiesta de verdad, el jolgorio, en el que acaban tomando parte tanto los bailarines como los espectadores.

COMUNIDAD VALENCIANA

Valencia es uno de los símbolos de la España mediterránea, por el esplendor de su paisaje, la fertilidad de sus tierras, la luz de su sol y la dorada alegría de sus naranjas, sus limones y sus palmeras. Tierra generalmente llana, está salpicada de picos, como torreones vigilantes: Tosal del Rey, Muela de Ares o Altana. Siglos de dominación musulmana han dejado sus huellas en el folklore valenciano, en particular en la indumentaria de sus músicos y danzarines. Griegos y romanos también dejaron sus huellas en las danzas y las canciones valencianas, todas ellas sugestivas, armoniosas y elegantes. Todas las danzas, especialmente en las mujeres, tienen cierto aire de majestad y dulzura, que contrasta a veces con la pompa rítmica e instrumental de sus coplas.

EL UNO Y EL DOS (Valencia)

Baile muy popular en la tierra valenciana y en y todo Levante. Se baila por parejas, formando rueda, quedando los hombres dentro del círculo, dándose la espalda. La música tiene un ritmo vibrante y rápido. Los pasos son complicados y vistosos y durante los estribillos hacen los bailarines evoluciones llenas de gracia y teatralidad. Los especialistas consideran este baile como incluido en el grupo de los llamados mímicos.

JOTA DE JIJONA (Alicante)

Es una jota levantina, acaso la más representativa de ellas. Tiene el mérito, folklórico y también humano, de que parece conservar casi toda la autenticidad de sus tiempos más antiguos. Se caracteriza por la soltura airosa de las mujeres y la arrogancia de hombres. Se acompaña con guitarras y bandurrias.

NAVARRA

El territorio navarro tiene una topografía muy heterogénea. Al norte, la zona montañosa de los Pirineos, con los valles del Roncal, el Baztán y Roncesvalles, en el centro, la cuenca de Pamplona y las Bárdenas; al sur, la Ribera... El folklore tiene todas las características de la raza vasca, durante siglos viviendo en las montañas dedicada al pastoreo y a las industrias derivadas de la agricultura. Encuentran los especialistas indudables influencias folklóricas riojanas, aragonesas y vascas, aunque la recia personalidad de los navarros ha asimilado todo de tal manera que ha creado un folklore propio, lleno de belleza y de fuerza expresiva. Su situación fronteriza, no deja de reflejarse también en sus danzas y en sus coplas.

TXUN-TXUN DE USTARROZ

Baile típico del valle del Roncal, antiquísimo, supervivencia indudable de un folklore navarro muy primitivo. El ritmo, el movimiento, el aire de sus pasos, todo contribuye a resaltar su evidente sabor de antiguedad. Se acompaña de txistu y tamboril, y su música es sencilla, acaso monótona. Sus características se realzan con la vistosidad y atractivo del traje roncalés.

DANZA DE LAS MANZANAS (Valle de Caytan)

En euskera: sagardantza. Es curiosa su coincidencia, en el nombre, con otra danza de las manzanas, muy popular en la tierra lagarterana, y que con pocas variaciones suele encontrarse en otras regiones españolas. Se trata de un danza de marcado carácter campesino, con origen en antiquísimas danzas rituales, de ronda y de boda. La denominación puede que tenga su razón en que la época de recolección de las manzanas es la más propia para esta fiesta popular. Las bailarinas juegan, mientras danzan, con la fruta, poniéndola sobre su cabeza, echándola al aire, entre risas y pasos de baile, de sugestiva perfección y belleza.

CASTILLA Y LEÓN

El conocimiento e interpretación de la personalidad geográfica de Castilla y León deben partir, en principio, de la variedad de matices que se derivan del considerable tamaño físico de esta Comunidad Autónoma. El hecho de que su superficie abarque un total de 94.147 km2 le da una entidad singular y compleja, en la medida en que, tratándose al propio tiempo de la región más extensa de la Comunidad Económica Europea, representa casi la quinta parte del territorio español, dentro del cual ocupa además una situación crucial de primer orden como espacio surcado por los grandes ejes que conectan la capital del país con las regiones de la España atlántica, lo que ratifica su relevante posición de encrucijada en el sistema de flujos e intercambios desarrollados en la mitad septentrional de la península Ibérica.

DANZA DE LA ROSCA (Salamanca)

Baile salmantino, propio de la gente charra. Como muchas danzas de religión, es propia de las bodas y los bautizos, es decir, en las ocasiones solemnes de familia. Lo curioso de esta danza es que mientras dura hay en la mesa una rosca de pan y una jarra talaverana con vino, lo que da cierto matiz litúrgico y eucarístico a la ocasión. Primero baila el hombre, luego le acompaña la mujer. Antes, ella ha estado esperando junto a la mesa que él acabe su introducción coreográfica, concluida la cual y como si se dejara conquistar, los dos inician la danza propiamente dicha, que es en conjunto muy viva y muy graciosa.

BOLERO DE ALGODRE (Zamora)

Este bolero, típico del pueblo de Algodre, tiene su origen en viejísimas danzas árabes. Los folkloristas señalan en el siglo X el nacimiento de esta danza en la tierra leonesa, porque fue entonces cuando los árabes llegaron a la comarca, pero fue en el siglo XII cuando adquirió la danza su actual forma y se hizo más suave de movimientos y de ritmo. Cuando se fundó la cofradía de Santa Águeda, el bolero pasó a ser baile característico de la fiesta de la Santa, y ante la imagen lo interpretaban las mozas y los mozos. En el baile intervienen grupos de tres personas: un hombre en el centro, dos mujeres a los lados. De rato en rato el baile se interrumpe para que el mayordomo reparta entre los bailarines un pedazo de bollo, lo que llaman la migaja. Se acompasa con castañuelas.

LA PEREGRINA (Astorga)

Típica en la maragatería, en Astorga, ésta es una de las danzas más sugestivas del folklore español. La indumentaria de los maragatos y de las maragatas refleja antiquísimas herencias. "La peregrina" es una danza de boda. La danza se centra principalmente en el hombre, que baila a la vez con dos mujeres. Un punto difícil del baile es la zapatera, un salto en que con los pies juntos se dibuja en el aire una pirueta pintoresca. Se acompaña con la música de dulzaina.

BAILE DEL CÁNTARO (Valladolid)

Es una danza de raíz popular, refleja el eterno problema del amor, la eterna cuestión del hombre que quiere enamorar a una mujer. Las mozas van a la fuente, con sus cántaros, a recoger el agua, cuando la fuente del pueblo era lugar de cita, de ronda y de enamoramiento. En la danza se representa la llegada de las mozas, el seguimiento de los mozos, la ronda, la conquista, hasta que el mozo queda victorioso y la moza rendida. Entonces la mujer es requebrada, y moza y mozo bailan con alegría algo que es una jota castellana.

JOTA DE LA PIÑA (Segovia)

Esta jota se bailaba en el Domingo de Piñata: una olla llena de dulces, que en el baile del primer Domingo de Cuaresma suele colgarse de un techo para que los concurrentes, con los ojos vendados, le acierten con un palo o bastón y la rompan. En el caso de esta danza típica de Segovia, los mozos y mozas bailan alrededor de una enorme piñata de la que cuelgan una serie de cintas que los hombres van arrancando para ofrecerlas a las muchachas, sin dejar de bailar.

DANZA DE LA ROMERÍA DE SANTO TORIBIO (Palencia)

Este es un baile palentino típico y popular en la romería del Santo. Su origen religioso es indudable, no sólo por la ocasión en que se baila, sino porque los bailarines van en procesión y los movimientos son rítmicos. Una alcaldesa preside a los danzantes, de uno y otro sexo, durante el camino a la romería y en la procesión alrededor del Santo, y luego, en la danza propiamente dicha, hasta que ésta termina. Dice la leyenda que allá por el año 1200 existía en Palencia una secta de priscianistas que eran contrarios al matrimonio, a lo que el obispo Santo Toribio se opuso, por lo que fue apedreado. Cuando consiguió hallar refugio en la cueva del Cristo de Lotero pidió que se desbordasen las aguas del río Carrión, y las gentes, viéndose en peligro de morir ahogadas, buscaron refugio allí mismo. Las mujeres palentinas, agradecidas al Santo por su defensa del matrimonio, bailan todos los años esta danza con señal de gratitud.

LA RIOJA

La Rioja, nombre utilizado para denominar tradicionalmente una comarca, cuyo territorio lo formaban una parte de la provincia de Álava y Logroño preferentemente, se identifica hoy como una región uniprovincial, que abarca la totalidad de la provincia de Logroño citada. Integrada históricamente en la gran región de Castilla la Vieja, con la configuración del Estado de las Autonomías se segregó de ella.

DANZA DE LA VIRGEN BLANCA (Logroño)

Típica en Ventosa, de la provincia de Logroño. Los danzantes acompañan a la Virgen durante su recorrido en procesión. Sin perder de vista a la Virgen los bailarines no descansan, y el derecho de bailar se hereda de padres a hijos. La leyenda dice que en cierta ocasión, el enemigo consiguió entrar en Ventosa y quiso llevarse a la Virgen, pero la imagen se hizo tan pesada que les fue imposible moverla. Abandonada por ellos, los naturales del pueblo la tomaron sobre sus hombros y la llevaron con absoluta normalidad a su iglesia. En señal de alegría, cada año se celebra esta fiesta el día 2 de julio.

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